El Olivar


El Clima y la Tierra


Suelos típicamente mediterráneos, de tierras blancas, calcáreas y franco-arcillosas, unidas a un microclima característico, con inviernos rigurosos y veranos calurosos, proporcionan al olivar las condiciones idóneas para su cultivo. Todos estos factores dan lugar a un aceite, con un perfil muy definido y singular, lo cual unido a unas técnicas de elaboración avanzadas, permiten obtener un aceite de máxima calidad.

El Clima y la Tierra